
Elara Navarro, una forense moderna, viajó al pasado y se convirtió en la Consorte Real. Para sobrevivir, usó al emperador Celso como “antídoto” y huyó. Seis años después, oculta como el forense Iván Navarro, resolvió crímenes junto a Celso, quien ignoraba su identidad. Juntos derrotaron una conspiración, recuperaron a sus hijos y ella fue coronada emperatriz.