
Diego, cumpliendo la orden de su maestro, bajó de la montaña en busca de su prometida, pero descubrió que su hermosa prometida había sido maltratada y que, con las piernas heridas, ahora estaba en silla de ruedas. ¿¡Cómo es posible!? ¡A mí me pueden molestar, pero a mi esposa, jamás!