
Yoel y la huérfana Micaela dependían el uno del otro para sobrevivir. Sin embargo, tras ser atropellada por los hermanos de la familia Wang, Micaela quedó en estado vegetativo. Cuando Yoel buscó justicia, fue injustamente encarcelado durante cinco años. En prisión, logró deducir una fórmula del destino. Al recuperar la libertad, empezó a manipular los sucesos con un simple lápiz, provocando el accidente automovilístico de Wilfredo y desatando así su implacable juicio contra la familia Wang. Decidido a erradicar esa plaga que corrompía a Ciudad del Río, Yoel juró destruir por completo el mal que la familia representaba, cueste lo que cueste.