
En su aniversario de compromiso, Sutton se acuesta por error con César, el tío de su prometido. Al día siguiente, llena de culpa, intenta huir de él sin saber que Javier la engaña con su hermanastra en la habitación de al lado. En la boda, Javier la humilla al dejarla plantada, y cuando todo parece perdido, el hombre más poderoso de la ciudad —el que nunca debería haber tocado— se arrodilla ante ella y le pide que sea su esposa.