
Para escapar de los maltratos de su tía Amelia, Nadia tejió una trampa perfecta y sedujo al hombre más peligroso que pudo encontrar: Gavi, el amante violento de su tía. Entre un confesionario y un casino, le peló una uva y lo atrapó. Aprovechó su obsesión y su poder para salvarse ella sola. El deseo prohibido fue solo un precio etiquetado. Cuando Gavi, bañado en su propia sangre, le preguntó “¿por qué?”, ella ya tenía en sus manos el boleto para huir de él... con la vida de él.