
Después de dar a luz a una niña, Valeria descubrió que para la familia de su esposo su hija solo valía un sobre rojo de 20 dólares. Meses después, en la lujosa boda de su cuñada, devolvió la misma humillación frente a todos con un regalo de apenas 40 dólares. Nadie imaginó que ese gesto desataría secretos, traiciones y la caída de toda la familia Herrera.