
Héctor, luchador profesional de artes marciales, sufre de manera inesperada la pérdida de su hija. Tras el colapso de su matrimonio y su expulsión de la asociación, cae en una profunda decadencia, viviendo sin rumbo ni propósito. La aparición de Corina y su hija Mía le devuelve poco a poco una razón para seguir adelante. Sin embargo, Mía se convierte en el objetivo de una organización criminal debido a su raro tipo de sangre y es secuestrada.Obligado a enfrentarse nuevamente a la violencia, Héctor vuelve a levantar los puños y se lanza a una lucha a vida o muerte contra las fuerzas del crimen. Con la ayuda de personas comunes de los estratos más bajos de la sociedad, logra derrotar al antagonista y recuperar su dignidad.