
Ariel Santana se viste de hombre y se convierte en el erudito número uno, pero la princesa la droga con la intención de forzarla. Sin embargo, accidentalmente se acuesta con el todopoderoso y aterrador Primer Ministro Sandoval, dejándolo impotente a partir de entonces. Ariel se asusta tanto que se queda enferma en casa, sin atreverse a ir a la corte. Inesperadamente, ni la princesa ni el Primer Ministro la dejan escapar