
La gran comandante Elena Chao del Reino de Jade, tras pacificar la rebelión en la frontera y estabilizar la economía, decide confiar las tareas de defensa y administración económica a las familias nobles. Luego, se retira bajo una identidad falsa para cuidar de su hija, Sofía Chao. No obstante, Sofía decide quitarse la vida después de ser brutalmente vejada. Retomando su posición de comandante, Elena decide buscar justicia para su hija por sí misma.