
Silvia sufrió el maltrato de Augusto y la traición de Thorne. Fue obligada a reemplazar a Lyra y casarse en el Bosque Encantado. Su sangre despertó al Rey Elfo Eziel, quien la amó y protegió. Silvia reveló la conspiración de Augusto, rechazó a Thorne y se coronó reina suprema junto a Eziel.