
Silvia García dejó que Lucía López se quedara en su ático. Lucía trajo a su novio Tomás Trujillo, destrozó todo, soltó una serpiente y atacó a Silvia en redes. Silvia mostró la escritura y los echó. Lucía intentó drogar a Silvia, pero fracasó. Ella y Tomás se pelearon y se arruinaron. Lucía, ahora limpiadora, suplicó perdón de rodillas. Silvia giró la espalda: “Sáquenla.”