
Anita creía que Lorenzo era su salvación, pero tras cuatro años de relación solo obtuvo una traición. Él decide casarse con su amor de toda la vida y la obliga a convertirse en su amante. Desilusionada, Anita acepta un matrimonio por contrato con Tiago. Lo que parecía un simple acuerdo resulta ser, en realidad, un plan cuidadosamente orquestado por él para conquistarla.