
Tras la muerte de sus padres adoptivos, Julia fue vendida por su tío por solo diez monedas de plata a la residencia del gobernador militar, para casarla con su hijo enfermo, Juán Sol, con la esperanza de que su matrimonio le trajera suerte. Todos pensaban que ya iba a morir... ¡pero en cuanto Julia le tomó la mano al joven moribundo, su salud empezó a mejorar milagrosamente! ¿Acaso falta un ginseng salvaje centenario para completar la medicina de Juán y no hay ni rastro en toda la ciudad? ¡No hay problema! ¡Ahí está Julia! ¿Que las finanzas de la residencia están por los suelos? ¡Tranquilos! ¡Julia puede con eso y más!