
Perla Zavala se casa con Salomón Linares para darse cuenta de que él sólo quería venganza. A pesar de soportar los malos tratos, firma los papeles del divorcio al cabo de 3 años. Más tarde, regresa con un niño en busca de justicia, lo que lleva a Salomón a descubrir sus verdaderos sentimientos por ella.