
Ana Soto se ahogó salvando a su hermano, pero su familia la despreció y encerró. Murió ahogada. Renació como Luna Suárez, una talentosa pintora. Triunfó con sus exposiciones. Mientras tanto, su antigua familia vivió en el remordimiento. Al intentar recuperarla, fracasaron. Luna los rechazó para siempre y comenzó una nueva vida llena de amor y luz.