
Los vecinos juran que Miguel baila todas las noches. Álvaro irrumpe en su casa con Yolanda para encararlo… y descubre que Miguel es un hombre sin piernas, incapaz siquiera de caminar. En ese momento, desde el piso de arriba vuelve a oírse el inconfundible taconeo. ¿Quién baila entonces? Nada es lo que parece. El misterio es solo el principio de una trampa perfectamente urdida.