
Sofía Suárez, hija del primer matrimonio, fue enviada al campo tras la muerte de su madre y regresó quince años después. Enfrentó a su madrastra y hermanastros, ganó poder en el consorcio, expuso la verdad sobre la muerte de su madre y, en la asamblea de accionistas, logró la destitución de su padre y fue elegida presidenta del Grupo Suárez, comenzando su propia era.