
Nuria Serrano sostiene con su propio talento todos los resultados del equipo, pero la jefa de grupo, Raquel Delgado, la envidia y la excluye mediante votación, provocando su renuncia. El gran cliente, el señor Borja, solo reconoce a Nuria y se niega a renovar el contrato, mientras su antiguo superior intenta retenerla sin éxito. Nuria se incorpora a una nueva empresa en un puesto alto y participa en una licitación. Raquel manipula en secreto su documento de oferta, pero Nuria la expone en el acto. El mundo laboral es como un drama: al final, lo que realmente cuenta es la capacidad