
Adela Anselmo, una joven de origen humilde, se vuelve famosa en el mercado cuando se descubre que su padre tiene una amante. La esposa del magistrado del condado la contrata como doncella personal de su hijo, Mateo Cruz. En la mansión de los Cruz, Adela y Mateo pasan de ser enemigos a enamorarse. Más tarde, Adela ingresa al palacio real como compañera de estudio de la princesa. Su vida da un giro cuando un decreto imperial la compromete en matrimonio, aunque finalmente logra anular el compromiso. Tras superar numerosas adversidades, Adela y Mateo finalmente se casan. Como reconocimiento a su valor, la corona les otorga los títulos de Princesa de Valclaro y Magistrado del Santa Clara.