
Maria salva por accidente a Robert, un jefe de la mafia, mientras trabaja en un restaurante. Robert no puede olvidar ese rescate… pero tras despedirse descubre que le faltan sus objetos de valor: Maria se los robó. Vuelven a encontrarse en la demolición de un orfanato, donde Maria y sus amigos están a punto de ser expulsados por matones despiadados. Robert llega a tiempo para salvarla. Pero no solo viene por ella: atraído por su talento, quiere que Maria le ayude en un robo. Ella se niega, porque detesta el mal. A medida que Robert conoce su verdadera situación, la comprende… y se siente cada vez más atraído.