
La verdadera heredera Lina Méndez fue acusada falsamente por la suplantadora Luna Méndez y enviada a Aorica ocho años. Allí logró curar el SIDA. Tras la muerte de su abuelo, regresó por su herencia para la investigación, pero ante la traición de su familia y Luna, se defendió. Finalmente, desenmascaró a Luna; quienes lastimaron a Lina creyendo en Luna contrajeron SIDA. Cuando buscaron al científico milagro, resultó ser la humillada Lina.