
El mejor tramposo del mundo, Lucas Robles, nunca apostó por codicia. Tras donar cientos de millones, fue localizado por su familia biológica. Al volver a casa, su hermano adoptivo Lalo, movido por malas intenciones, se alía con el astuto "Manos Rápidas" para sabotearlo y tenderle una trampa. Lucas enfrenta y derrota a César, quien protegía a Lalo obligándolo a huir al Hotel Corte Celestial. El gobienro encomienda a Lucas recuperar un chip biotecnológico crucial para el país, apostando en una partida dentro del mismo hotel. Gracias a sus habilidades maestras en el engaño, Lucas logra vencer al dueño del lugar, entregar a los culpables a la justicia y recuperar el chip. Luego, se va de luna de miel con su esposa Yolanda Sol, donde sigue ayudando —con sus trucos— a apostadores arruinados por fraudes, devolviéndoles su dignidad y su dinero.