
Lía posee la habilidad de la inmortalidad, pero ha sufrido mucho en el amor. Ella ama profundamente a Gabriel, pero solo es un sustituto de la luz de su vida, Sofía. Para salvar a Sofía, Gabriel obliga a Lía a enfrentarse a un asesino en serie, e incluso amenaza con el legado de su madre. Desesperada y descorazonada, Lía decide apagar su habilidad de inmortalidad y alejarse completamente de Gabriel.