
Tras un percance relacionado con el alcohol, Jazmín Lozada pasó una noche con Marcos Fuentes, un poderoso miembro de la alta sociedad de la capital. Inesperadamente, volvió a encontrarse con él en el hospital, donde él se hizo pasar por médico para verla. Mientras Jazmín esperaba poder seguir adelante, Marcos se obsesionó con ella, ayudándola a salir de apuros y protegiéndola ferozmente. Al descubrir que Jazmín no tenía novio, Marcos la cortejó sin descanso.