
La rica de la ciudad J, Ángela, consiente a su hija, pero por confiar en la persona equivocada, su patrimonio es arrebatado y su vida está en peligro. Su yerno, Enzo, sin tener en cuenta las antiguas rencillas, se encarga de recoger su cuerpo. Ángela, agradecida en su lecho de muerte, renace tres años atrás. En la boda de su hija, echa a los malhechores y apoya a Enzo, pero es malinterpretada por su hija. Ángela, para corregir a su hija, toma la dolorosa decisión de romper con ella. Después de muchas dificultades, Crisolina se da cuenta de quiénes son los verdaderos villanos, regresa al lado de su madre y se une a Enzo. La familia Z recibe su merecido, y la familia de Ángela recupera la felicidad.