
Joker, conocido como "El Tirano" por haber ganado 10 campeonatos de esports, decidió retirarse en la cima de su fama para cuidar a su familia. Pero al regresar a casa con ilusión, fue recibido por los trabajadores de un centro de rehabilitación para adicción a internet, enviados por sus hermanas para "curar" su supuesta adicción. A pesar de sus suplicas, sus hermanas fueron implacables. Durante tres años, Joker fue torturado en ese centro. El genio de los esports fue tratado como un adicto común: le arruinaron las manos, acabando con su carrera, mientras su familia ignoraba su sufrimiento, convencida de que esto lo "endurecería". Cuando finalmente salió y se reveló la verdad, sus hermanas solo pudieron lamentar su error.