
El funcionario del Instituto Científico de Jakta, Diego Han, vivió su vida al servicio de su país y su gente. Su mayor deseo era asegurar que el pueblo tuviera suficiente comida y limpiar la injusticia que había marcado a Jakta durante dos siglos. No solo desarrolló variedades híbridas de arroz y trigo, sino que también inventó la máquina de vapor. Le enseñó a la Emperadora Leonor Zhu tecnologías avanzadas, y con su poder, dominó las regiones circundantes. Para mantener todo en secreto, Diego Han soportó humillaciones, pero fue rechazado por su prometida, Paloma Shen, y se vio perseguido por el Partido DL, encabezado por el canciller Miguel Ye. En medio de maniobras políticas, las tribus extranjeras invadieron, y Jakta se vio atrapada entre crisis internas y amenazas externas. La Emperadora se encontraba rodeada de enemigos, pero Diego, con su método científico, restauró la paz en todo el reino. Cuando la verdad salió a la luz, toda la corte quedó conmocionada. Finalmente, las familias Shen y Ye enfrentaron las consecuencias de sus actos.