
El primer lugar en los exámenes imperiales, Santiago, en realidad es un legendario maestro de la espada oculto. Para devolver un favor a la general Quintina, entra al palacio para investigar un caso, pero por accidente termina convertido en el consorte de la princesa Cecilia. Juntos, resisten la invasión de las tribus del norte y frustran la rebelión del canciller Rogelio. Al descubrir la verdad detrás de la muerte de la general Quintina, revelan que el emperador paralizado es el verdadero cerebro detrás de todo. La justicia divina cae sobre el emperador, la paz regresa al reino, y Santiago y la princesa finalmente se unen.