
Selene fue perseguida hasta un acantilado por su ex Damián y conoció a Ronan, su pareja predestinada. Despertó la sangre de la Reina Loba Blanca, pero sus enemigos la incriminaron. Ronan probó su inocencia y ella descubrió que era la Diosa Lunar Renacida. Después de que la secuestraron, eligió quedarse con Ronan, tuvo sextillizos y se convirtió en reina.