
Susana, la hija mayor de la prestigiosa familia Su, se casó con determinación con Gustavo, un hombre de una pequeña ciudad, a pesar de la oposición de su familia. Desde entonces, se convirtió en ama de casa, encargándose de la cocina y la limpieza. Años después, cuando Gustavo ya había alcanzado el éxito profesional y su hija Gitana había crecido, Susana se convirtió en una figura invisible dentro de su propia familia. Incluso su esposo la ridiculizaba, diciendo que una mujer que se casa lejos de casa no tiene respaldo familiar, y que fuera de él, no tenía nada. Al darse cuenta de que ni su esposo ni su hija la necesitaban más, Susana decidió marcharse sin mirar atrás y se incorporó decididamente al gran proyecto financiero del Reino del Dragón