
Valeria Blanco despertó de un coma vegetativo para descubrir que su mundo se había derrumbado: su esposo, completamente indiferente; su hija, víctima de maltrato; su padre, con la consciencia nublada. En medio del abismo, no le queda otra opción que emprender el camino de salvarse a sí misma, sola, enfrentando las sombras de quienes fueron su familia.