
El camionero Rafael Soriano fue acusado falsamente de sobrepeso y multado con una enorme suma pese a conducir un camión vacío. Frente a los abusos y la corrupción, defendió sus derechos con valentía y, junto a personas justas, destapó una red ilegal de extorsión. Gracias a su lucha, los responsables fueron castigados y los camioneros recuperaron su dignidad.