
En la noche de Año Nuevo lunar, Sofía Zhang huyó a casa de sus padres con su bebé en brazos, intentando escapar de su marido violento. Sin embargo, su suegra llegó con otros familiares, golpearon brutalmente a Sofía, la dejaron gravemente herida y le arrebataron a su hija. Mientras la familia Zhang celebraba reunida la llegada del Año Nuevo, Sofía yacía en la nieve, al borde de la muerte. En sus últimos momentos, juró que, si había una próxima vida, nunca más sería un cordero indefenso. Cuando sonaron las campanadas del Año Nuevo, Sofía murió. Pero al abrir los ojos nuevamente, había regresado cinco años atrás.