
Camilo Navarro fue engañado por su tío y solo recibió unas monedas tras un año de trabajo. Sin quejarse, tomó los apuntes de su abuelo y se adentró en el mar profundo. Resistió tormentas, encontró su camino y lideró a su pueblo creando una cooperativa. Todos prosperaron. Su verdadera fuerza fue convertirse en apoyo de los demás.