
Un accidente de coche dejó a Gisela Wen en estado vegetativo. Su tío, Cesar Fu, sin parentesco alguno, cuidó de ella durante tres años. Sin embargo, Gisela acabó muerta, pero comprendió los sentimientos de Cesar hacia ella y juró en secreto corresponder a su amor. Gracias a Dios, Gisela volvió a la edad de dieciocho años, cuando estaba en su tercer año de la escuela secundaria, siempre quedaba de último en los examenes. Después de llevar tres años en estado vegetativo, se dio cuenta de que la bondad de su madrastra, Sara Du y su hermanastra, Elena Wen, hacia ella era ilusión, pues quería tomar la iniciativa para luchar contra la familia que tenía malicia hacia ella y corresponder al amor de Cesar.