
Jorge Navarro sufría burlas por su deformidad de oreja. Tenía audición hipersensible bajo el agua. Ayudó a su hermano Felipe, pero le robaron las ganancias. Compró un barco viejo y prosperó rápido. Felipe naufragó y se endeudó. Jorge pagó los gastos médicos de sus padres, formó una flota y enriqueció al pueblo. Se aceptó a sí mismo y vivió plenamente.