
Lorenzo ha sido un joven heredero que, después de siete años de amor verdadero, sacrificando toda su fortuna e incluso un riñón, finalmente se casó con Gloria, la mujer que siempre había amado, aunque ella estaba postrada en silla de ruedas. Sin embargo, durante la boda, Gloria lo empuja hacia un asesino, matándolo. Solo entonces descubre que su parálisis era falsa y que él solo fue una pieza de ajedrez manipulada. Reencarnando en el mismo día en que se eligió al futuro esposo, Lorenzo se enfrenta a la misma farsa de su hermano, quien actuaba con falsa humildad. Con una sonrisa fría, decide elegir a Luna, la prometida de su hermano, y con esa decisión desbarata todos los planes.