
El hijastro de Sônia, Xavier, resultó herido en una explosión y se encuentra en estado crítico, necesitando urgentemente una cirugía. El único que puede realizar la cirugía es el padre de Xavier, João. Sin embargo, João, creyendo que la víctima es el hijo de Sônia, Igor, se niega a realizar la operación y se ocupa de acompañar a su amante Nayara. Xavier muere por falta de atención médica a tiempo y João llega al hospital para salvar a la madre de Nayara, la causante del accidente, y obliga a Sônia a firmar una carta de perdón. Tras obtener la carta, se dan cuenta de que el fallecido es su propio hijo, Xavier. Devastados, João y Nayara se enemistan y Sônia se prepara para el funeral de su hijo.