
Mateo fue humillado y despedido por su jefe en la empresa. Profundamente abatido, se disculpó con su padre. De repente, activó accidentalmente la función de viaje temporal y fue lanzado a una travesía inesperada. Al completar la travesía, le informaron que debía esperar un tiempo de enfriamiento de 12 horas antes de poder regresar a su mundo original. En el mundo antiguo, Mateo conoció a una joven que lo cautivó: una princesa comprensiva y noble llamada Elena. Sin embargo, ella se encontraba en medio de un conflicto político: debía casarse como parte de una alianza matrimonial. El Príncipe Armand, heredero del Imperio Acero, esperaba la llegada de la princesa junto al grupo diplomático, pero al no verla llegar, expresó su descontento y preocupación. También mostró inquietud sobre los términos de compensación, temiendo que, si no se cumplían, podría estallar un conflicto aún mayor.