
El protagonista, heredero de la familia más poderosa de la capital, es elegido por la presidenta de la empresa Lin, la protagonista, como una solución temporal para calmar la presión familiar por casarse, ya que él ocupa el último lugar en rendimiento dentro del grupo. Durante el banquete de cumpleaños del patriarca de la familia L, el protagonista revela su verdadera identidad, pero es objeto de burlas por parte de todos. Cuando ofrece una antigua reliquia como regalo, lo acusan de entregar basura, hasta que un maestro coleccionista confirma su gran valor y desenmascara como falsificaciones los regalos de los otros dos yernos de la familia L. A medida que demuestra su poder una y otra vez, la familia L finalmente acepta su relación con la protagonista. Al hablar sobre el prestigioso banquete del Dragón Ascendente, el patriarca de la familia L afirma que asistiría sin importar el coste. El protagonista asegura que puede conseguir diez invitaciones, y justo cuando todos se burlan de él, el gobernador aparece con las invitaciones en mano y se las entrega con respeto, dejando a todos atónitos.