
El joven Tristán Vázquez fue destronado tras ser destruido su dantian y convertido en esclavo de la espada. Traicionado por su amor Lucía, todo empeoró hasta que despertó el Códice Supremo de su padre. ¡Esta vez, cobraré cada deuda!. Con su bastón, aplastó palacios celestiales, aniquiló santos y demonios, y se alzó como el invencible Dios Celestial.