
El Emperador Celestial Mateo Suárez selló su memoria y poder, y el Patriarca Taoísta asumió la gestión del Cielo en su nombre como su abuelo. Mateo olvidó cerrar el grifo del patio trasero, sin saber que dicho patio era en realidad el Cielo, causando problemas a su abuelo. Decidió escaparse de casa y, siguiendo las indicaciones del contrato matrimonial, fue a pedir la mano de su prometida, pero descubrió que por error había tomado el teléfono móvil de su abuelo. En este teléfono encontró sorprendentemente un grupo de chat del Cielo...