
Isabel fue la hija más querida hasta que llegó Laura, su hermana de IA. La reemplazante perfecta le robó su lugar. Tres años en la Academia de Reeducación la vaciaron. Cuando al fin fue la "hija perfecta", sus padres lo aceptaron. Solo sus hermanos dudaban. Una noche, ella quedó inmóvil en la oscuridad mientras sonaba el cumpleaños feliz. Nadie recordaba que también era su cumpleaños.