
El pícaro Lorenzo Valverde intentó engañar a la adinerada heredera María Salcedo para que transfiriera la fortuna de mil millones de dólares de su familia mediante un plan de embarazo. Su madre, Maya Salcedo, y su hermana adoptiva, Katia Salcedo, desentrañaron su complot y reunieron pruebas para condenarlo. Lorenzo finalmente fue encarcelado, y María, que sufrió un aborto espontáneo, reconstruyó su vida con el aliento de su madre.