
Isabel Castillo ingresó al Grupo Vega para salvar a su madre. Por accidente, quedó unida al presidente, Héctor Vega, y quedó embarazada de quintillizos. Él la confundió con una interesada, pero terminó protegiéndola. Superaron las trampas y los malentendidos. Ella se convirtió en la consentida de la familia, su madre sanó, y fueron felices.