
Cuando Héctor comprendió que Shanón ya no lo amaba, cayó en una desesperación profunda. Aferrado a cualquier recuerdo, revivió una y otra vez cada instante compartido: desde la emoción del primer encuentro hasta la herida de la última discusión. El dulce amor, el dolor sufrido, la esperanza que alguna vez los sostuvo… todo se convirtió en un eco imposible de retener. Por más que luchara, el tiempo no volvió atrás. Ahora, en solo siete días, deberá decidir si logra borrar las huellas de ella en su corazón o quedará prisionero de un amor perdido para siempre.