
Elena Alarcón fue marcada por una maldición. Vestida de hombre, sostuvo la academia para salvar a Clara. Al verla morir por medicina falsa, Elena despertó la Esencia del Equilibrio, venció al bárbaro y cargó el ataúd para exigir justicia. Con la princesa, cruzó Ciudad Nébula, destruyó el Pabellón del Oráculo y abrió camino para las guerreras.