
Valeria ganó la lotería, murió de la emoción y despertó en el reino Nubes como una reina incompetente. Su sistema le exigía misiones, pero ella solo quería volver a casa. La única salida: que el Rey la destituyera. Cuanto más intentaba provocarlo, más segura era su posición. Fernando Reyes, el Rey de rostro frío, terminó perdiendo la cabeza por ella, le ofreció el trono y se rindió a su poder.