
Hanna, heredera oculta, se casó con Samuel y sacrificó su fertilidad. Veinte años después, descubrió su doble vida con Mara y que el hijo era de ellos. En la cena de aniversario, reveló su identidad y los arruinó. Luego encontró a su hijo biológico, Sebastián. Tras los planes de venganza y la muerte de Mara, madre e hijo comenzaron una nueva vida.