
"En la alta sociedad, la norma tácita es que cada cónyuge tiene sus propias aventuras fuera del matrimonio, sin interferencias mutuas. Andrea Salvatierra ingenuamente creyó que su esposo, Julián Yáñez, sería una excepción. Su ilusión se desvanece el día que otra mujer la confronta, declarando: ""Julián me ama a mí"". Andrea, buscando una explicación, le pregunta a Julián por qué. Sin embargo, su única respuesta es un frío: ""Si no estás contenta, tú también puedes buscar a alguien"". En su aniversario de bodas, Julián abre la puerta de su casa y se encuentra con un hombre en bata de dormir. ""Mi hermana está cansada, durmiendo. ¿Necesitas algo de mí?"", le dice el desconocido, dejando a Julián atónito y la realidad de Andrea en pedazos."